Cuando decidimos emprender una alimentación consciente y de calidad, vemos que el pan es una de las cosas a las que, a veces, más difícil nos resulta encontrarle un sustituto que verdaderamente esté libre de antinutrientes y de ingredientes poco deseables. Hoy ponemos fin a esa agotadora búsqueda con este pan que os proponemos, con solo 5 ingredientes, facilísimo y rápido de hacer en casa. A nosotros mismos nos sorprendió su descubrimiento tras numerosas pruebas de panes con distintas harinas, cereales, etc., hasta que un día dimos con este pan cuya textura, esponjosidad y sabor nos conquistaron sin lugar a dudas. Creemos que puede abriros una puerta para ese extra en vuestro enriquecimiento nutricional.

Así que, ¡manos a la masa! (o no). Seguidnos y lo comprobaréis.

INGREDIENTES

    • 3 plátanos macho
    • 5 huevos camperos o ecológicos
    • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
    • 1 cucharada de postre de sal sin refinar
    • 1 y 1/2 cucharada de postre (rasa) de bicarbonato sódico
    • Opcional: sésamo, lino y pipas de calabaza (o las semillas de vuestro gusto) para decorar
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PREPARACIÓN

1. Pon todos los ingredientes (excepto las semillas) en el vaso de la batidora y bate hasta que quede una masa homogénea sin trozos de plátano macho. La textura es como de una crema, nunca va a quedar una masa «típica» de pan.

2. Coge un molde rectangular y fórralo con papel de horno. Esto ayudará a que el pan no se pegue al molde y podamos sacarlo con mucha facilidad.

3. Vierte la masa en el molde y para finalizar decora por encima con las semillas que te apetezcan (también puedes dejarlo sin nada). Nosotros hemos elegido semillas de lino, de sésamo y pipas de calabaza.

4. Mételo en el horno precalentado, a 180º durante 55-60 minutos, con calor arriba y abajo. El tiempo exacto depende siempre del tipo de horno, puedes asegurarte pinchando con un cuchillo que salga limpio. En ese momento sácalo del horno y, con cuidado, saca el pan del molde tirando del papel de horno. Mete nuevamente el pan, ya sin molde, sobre la rejilla del horno durante otros 10 minutos.

¡Listo! Verás que se corta fácilmente en rebanadas que puedes comer tal cual o tostar un poquito en el tostador. Si lo guardas en la nevera te asegurarás de que te aguante bastantes días en perfecto estado.

  • ¿CÓMO TE CUIDA ESTA RECETA?

Hay varias cosas que hacen este pan especialmente interesante. Por un lado, aunque estemos hablando de un pan, no contiene ningún tipo de cereal (por lo tanto la ausencia de gluten está también de antemano asegurada), lo que nos ayuda a evitar el desarrollo de resistencia a la insulina e inflamación de bajo grado. Como sabéis, el abuso actual de harinas y cereales es uno de los motivos que contribuyen a desarrollar determinados problemas metabólicos, digestivos y sistémicos en general. Por ello uno de nuestros objetivos será siempre reducir el consumo de dichos productos.

Por otro lado, no lleva ningún tipo de levadura, lo que lo convierte en una opción para personas con problemas de candidiasis, por ejemplo.

Por último, queremos hablaros sobre el plátano macho o plátano verde, que es, junto con los huevos (de los que ya hablamos en post anteriores), el ingrediente principal de nuestro pan. Este tipo de plátano nos aporta hidratos de carbono complejos, que se absorben gradualmente por el organismo, ayudando a mantener la glucosa en los niveles estables tan beneficiosos para nuestro metabolismo. Los almidones resistentes que contiene son una excelente fuente de fibra, tanto soluble como insoluble, que en nuestro intestino servirán por ejemplo de alimento para nuestra microbiota ayudando a aumentar el número de bacterias beneficiosas, específicamente las bífido bacterias (efecto prebiótico). Es rico además en vitamina B6 o piridoxina, que contribuye al funcionamiento del sistema inmune, entre otros. Y en magnesio y potasio, minerales indispensables para infinidad de funciones sistémicas.

  • ¿CÓMO OPTIMIZAR AL MÁXIMO LOS BENEFICIOS?

El contenido en grasas del plátano macho es bastante bajo, por lo que siempre es una buena idea acompañar nuestras rebanadas de pan con alimentos que completen nuestro equilibrio de nutrientes, así que anímate a probarlo por ejemplo con: aceite de oliva, aguacate, aceite de coco, salmón marinado… Son infinitas las posibilidades de alimentarnos de manera saludable, variada y, sin duda, rica. ¡Experimenta en la cocina!